Eduvim se discepoliza: Presentamos el primer volumen de la obra completa de Discépolo

A 125 años del nacimiento de una de las figuras más decisivas de la cultura argentina, nos llena de alegría presentar el primer volumen de la obra completa de Discépolo: Enrique Santos Discépolo. Obra completa I (Teatro), con compilación, edición, notas y estudio preliminar a cargo de Oscar Conde y Andrés Kirschner.

Enrique Santos Discépolo (1901-1951), dramaturgo, compositor, actor y director, nacido en los albores del siglo XX, fue uno de los artistas más emblemáticos de nuestro país. Testigo lúcido y exégeta de su tiempo, forjó una obra en la que el humor, la reflexión y las inquietudes universales del ser humano se entrecruzaron para dar testimonio de la Década Infame, la Segunda Guerra Mundial y el nacimiento del peronismo. Su legado, que captó de forma inigualable el resentir del pueblo, permanece vigente como un refugio, un “abrigo para nuestro frío”.

Andrés Kirschner –investigador, ensayista, poeta y docente de Filosofía en la UBA– y Oscar Conde – poeta, ensayista, filólogo y educador– presentan el fruto de 16 años de labor: la obra completa de un autor cuyas producciones permanecían, en muchos casos, inéditas o dispersas y de difícil acceso para el público general. De allí el valor de esta colección que, como sus compiladores expresan, “aspira a presentar la totalidad de las creaciones elaboradas por Discepolín en treinta y tres años de trayectoria (1918-1951)”.

“Para Enrique Santos Discépolo (ESD) el teatro fue el primero y el más perdurable de sus amores”, señala Oscar Conde. De allí surge el criterio cronológico de dar comienzo a la colección de su Obra completa con un primer volumen dedicado a su faceta de dramaturgo. En el marco del próximo lanzamiento, conversamos con los editores y compiladores Oscar Conde y Andrés Kischner.

1.         ¿De qué manera surge la iniciativa de reunir y publicar la obra completa de Enrique Santos Discépolo?

AK: La iniciativa de reunir y publicar la obra completa de Enrique Santos de Discépolo surgió hace unos dieciséis años. Luego de zambullirme en la lectura de valiosas biografías consagradas a su figura, me encontré de pronto inmerso en un universo singular y cautivante, buscando en los intersticios del pasado cuanta pista hubiera sobre las obras que aparecían en ellas mencionadas. Como un ejercicio de arqueología artística, comenzó entonces una búsqueda denodada, prolongada y, por momentos, detectivesca. Con azoro advertí que gran parte de la producción de Discépolo permanecía inédita, cuando no dispersa o agazapada en distintos archivos por fuera del alcance del gran público. Y en ese preciso instante (de “desayuno” diría Enrique), con Oscar asumimos como propia una deuda de la cultura argentina: la de presentar la obra completa de uno de nuestros artistas más decisivos del siglo pasado, cuya actualidad delata, no obstante, su vigencia imperecedera. Este proyecto nace, en definitiva, de una profunda y vital admiración que sentimos –como tantos otros– hacia Discépolo. Por ello estamos muy agradecidos con Eduvim por acompañarnos en la publicación de la obra de quien consideramos uno de los más lúcidos exégetas de nuestro tiempo.

2.         ¿Qué pueden adelantarnos sobre la colección y sus principales particularidades?

OC: Durante el trabajo de sistematización del material fuimos evaluando distintos formatos de presentación hasta que finalmente decidimos este definitivo, organizado en tres grandes tomos. Junto al primer volumen consagrado al teatro, presentaremos por contigüidad un segundo tomo (en el que trabajó con nosotros la escritora María Belén Aguirre) dedicado a los guiones de las nueve películas que escribió (algunas de las cuales dirigió y en las que incluso a veces actuó), y un tercero con su cancionística completa (alrededor de sesenta piezas), los libretos de tres ciclos radiales, su palabra recogida en más de cincuenta entrevistas en medios nacionales e internacionales y otros textos reunidos de Discépolo. Una parte importante del material que hemos conseguido nos llegó de manos del gran biógrafo de ESD Norberto Galasso, quien le legó a Andrés manuscritos y otros textos invaluables para su publicación, pero también de búsquedas que Andrés llevó adelante no solo en repositorios de nuestro país, sino también en hemerotecas y bibliotecas de otros países en los que estuvo Enrique.

3.         Inauguramos la colección con el primer volumen consagrado al teatro de Discépolo, ¿qué criterios guiaron la decisión de comenzar por su dramaturgia?

OC: Antes que ninguna otra cosa, Enrique fue actor y casi en paralelo autor de obras de teatro. Ya a sus diecisiete, dieciocho años, estaba en esos asuntos. El teatro fue su primer amor. El primer arte que intentó cultivar de modo integral, como actor, director y, sobre todo también, que es lo que más nos importa aquí a nosotros, como dramaturgo. Nos pareció entonces que era conveniente comenzar por lo primero antes que por lo conocido, que serían las letras de sus tangos, aunque en el Tomo III el público va a encontrar letras de varias canciones ignotas escritas por Discépolo.

AK: El criterio que seguimos, en este sentido, es cronológico. Pero también creemos que está justificado por el particular modo en que Enrique forjó sus distintas creaciones a lo largo de su trayectoria, a saber: animando a sus criaturas desde la dramaturgia de una composición actoral. El mismo Discépolo explicó su ars poetica en los siguientes términos: “Yo nunca dejé de ser actor. Justamente mi obra de autor yo la veía, antes que nada, desde el plano del intérprete. Antes de hacer hablar a mis personajes, solía dibujarlos, dotarlos de una envoltura física. Y lo mismo me ha ocurrido con mis tangos”.

4.         ¿Con qué se encontrarán los lectores al adentrarse en Enrique Santos Discépolo. Obra completa I / Teatro? ¿Cuál es la relevancia de este libro para la cultura popular argentina?

OC: La importancia que tiene la publicación del Tomo I de la Obra completa de Enrique Santos Discépolo es poner a disposición del público, de los seguidores de Discépolo (que siguen siendo muchos), de los estudiosos del teatro y de la literatura argentina, un material que en gran parte es ignorado en la actualidad. Estamos publicando algunas obras inéditas (como El señor cura, El hombre solo, Mascaritas, Caramelos surtidos, Wunder Bar), junto a algunas otras que sí se publicaron (como El organito, aunque en esta oportunidad ofrecemos una edición por primera vez anotada de la pieza, y Blum) y otras impresas en revistas teatrales cercanas a la época de su estreno que resultaban de difícil acceso para el lector contemporáneo (como Día feriado y ¡Páselo, Cabo!). Como Apéndice, además de un novedoso archivo fotográfico y de algunas reseñas periodísticas sobre las obras, presentamos también un verdadero hallazgo: el libreto de un sketch en el cual Discépolo escribió su famosa definición del tango como “un pensamiento triste que hasta se puede bailar”.

AK: Asimismo, procuramos entregar en el Estudio preliminar un trabajo pormenorizado que acompañe al lector en las distintas etapas del periplo teatral de Discépolo (desde 1918 a 1951), estableciendo también sus vínculos con otras producciones de su autoría. No escapamos allí a la cuestión de la gestación del grotesco criollo y aportamos algunos testimonios desconocidos para la contemporaneidad que encontramos en reportajes periodísticos a Enrique y a su hermano Armando. Con ello, y con un ensayo del historiador Norberto Galasso que incluimos en el libro a modo de Epílogo, quisiéramos contribuir a reflexionar sobre la necesidad de emprender una revisión de la historia del teatro argentino que sea capaz de propiciar una justa validación cultural de los aportes de Enrique Santos Discépolo en la gestación y desarrollo de ese género dramático. Y algo más: con la publicación de las obras guardamos también la ilusión de que vuelvan a ser representadas en un escenario. Las innumerables puestas de El organito y la reciente puesta de Blum en 2018, protagonizada por Humberto Tortonese y dirigida por Mariano Dossena, dan cuenta de un interés vigente por las dos piezas hasta aquí más conocidas que bien podría extenderse hacia las otras obras que en el libro presentamos.

5.         ¿Qué lugar ocupa el teatro dentro del conjunto de la obra de Discépolo?

AK: El teatro ocupa un lugar muy importante. Incluso, podría decirse, medular. Por un lado, por lo mencionado antes a propósito del procedimiento que empleaba Enrique para crear también “teatralmente” a los personajes y situaciones de sus tangos, de su cine y de sus programas de radio. Y por el otro, porque en sus piezas teatrales es posible encontrar inquietudes y modulaciones en las que subyace ese espíritu agudo característico de muchas de sus creaciones, donde lo cómico y lo serio se fusionan, haciendo del grotesco una marca distintiva que recorrerá toda su obra, ya sea en los contenidos, en su génesis o en su situación enunciativa.

OC: Por otra parte, particularmente desde la década del 30, Discépolo escribe y dirige espectáculos multitudinarios (en algunos casos con más de treinta personajes en escena) en los que integra el teatro con la música. Y esto es muy importante para poder entender que muchos de sus tangos y otras composiciones (algunos valses, por ejemplo, algún foxtrot) se encuentran situados en un contexto escénico determinado, en una geografía poética que remite a las circunstancias de una obra puntual. Así que también, junto al enorme valor que tiene la posibilidad de difundir su teatro y que la gente lo conozca, existe otro valor agregado en la publicación: el de permitirnos entender (y esto se va a terminar de apreciar en el Tomo III) que determinadas frases, determinados pasajes de las letras de las canciones de Enrique se relacionan con contextos dramáticos específicos que están básicamente en su teatro y en algún caso también en sus películas. En este sentido, si uno quiere entender quién fue Discépolo y percibir de dónde salen muchos de los versos que aparecerán luego en su poética tanguera, indudablemente tiene que leer primero su teatro para poder comprender el cabal sentido de las creaciones de un autor que ha sido un verdadero faro de la cultura popular en la primera mitad del siglo XX en la Argentina y también en países de habla hispana.

AK: A propósito del magnetismo de su figura y de su obra en Latinoamérica, el escritor santaclareño Yamil Díaz Gómez (nuestro “embajador discepoliano” en Cuba, quien fuera jurado de los premios Casa de las Américas 2011 y Alejo Carpentier 2019 y condecorado en 2016 como Hijo Ilustre de la Ciudad de Santa Clara), nos envió justamente hace pocos días un reportaje del año 1944 de la revista Bohemia en el que el cronista Germinal Barral López señalaba: “Discépolo se ha detenido en La Habana tres días y el ambiente artístico y literario se ha discepolado […] Si se queda dos días más, La Habana se discepoliza”. Precisamente en eso reside nuestro mayor afán con esta colección: en recuperar su voz y discepolizar el mundo para las nuevas generaciones.

Podés adquirir Enrique Santos Discépolo. Obra completa I (Teatro) en formato físico.

Si querés leer un fragmento del libro, podés descargarlo acá.

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Banner animado gif de José Hernández

Últimas noticias

Categorías

Archivos

Últimos Lanzamientos