En aquel momento, la UNVM contaba con una masa crítica de investigadores jóvenes o de reciente formación que necesitaban un espacio editorial propio. La colección nació para acompañarlos en la conversión de sus tesis –de grado, de especialidad o de doctorado– en libros, y permitirles así dar sus primeros pasos como autores e investigadores de la Universidad.
Más de quince años después, esa apuesta sigue vigente: Primeros Pasos continúa siendo el lugar donde nuevas voces académicas encuentran su primera forma impresa.

