Pintó Leer surgió de una colaboración entre Eduvim y el escritor Ariel Magnus a partir de una idea tan simple como ambiciosa: acercar los grandes clásicos de la literatura universal a lectores que nunca se habían sentido convocados por ellos.
Magnus propuso una biblioteca de textos canónicos presentados de manera descontracturada, con comentarios y anotaciones que acompañan la lectura sin solemnidad. Desde la editorial, la colección se pensó con un horizonte claro: ser una herramienta real para la enseñanza de la literatura en el nivel medio, con precios accesibles y distribución orientada a instituciones educativas y kioscos.


