Una mirada a la 45ª Feria del Libro de Buenos Aires | EDUVIM

Una mirada a la 45ª Feria del Libro de Buenos Aires

Una mirada a la 45ª Feria del Libro de Buenos Aires

Disertantes en panel de la Feria del Libro

Hace unos días inició la 45ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Un jefe comercial de una editorial nacional mediana me decía: “Comenzamos con una lágrima, terminaremos con un llanto”. Lo que ocurre es que el clima no es el mejor. El libro vive una de las peores crisis de su historia. Y la forma de medirlo no es sólo por la brutal caída de las ventas, fruto de un mercado interno en recesión, sino también por la apertura indiscriminada de las importaciones industriales (impresión de libros con ISBN argentinos en el exterior), una economía dolarizada en los insumos y con retenciones a las exportaciones que vuelven inviables a nuestros libros, incluso para los mercados externos.

Las Jornadas Profesionales (se realizaron entre el martes 23 y el jueves 25 de abril) son a una Feria Internacional como la de Buenos Aires, la herramienta y el termómetro que utilizamos los editores, libreros, distribuidores, traductores, autores, agentes literarios, diseñadores, proveedores gráficos, bibliotecarios y agregadores de soluciones tecnológicas para medir el clima de negocios del sector. Las Jornadas Profesionales del libro se vuelven así el verdadero “espíritu” con el cual el ecosistema se articula así mismo y con la sociedad.

Comencé a venir a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires como Director de Eduvim en 2009. Esta fue mi 11ª Jornada Profesional del Libro. Y verdaderamente el clima de desasosiego en las Jornadas fue generalizado. No sólo por los comentarios sino porque el clima pesimista contribuye a visualizar la crisis distorsivamente, como que el problema estuviera “afuera”, como si no tuviera que ver con el país que se votó, con la sociedad que integramos. Muchos creen en un “mago encerrado” y que todo se reduce a encontrar la lámpara y frotarla. Así un duende salvador emergerá y nos concederá mágicamente, las soluciones que necesitamos como sector.

Sin visitas, sin ventas, sin lectores
Las Jornadas Profesionales en 2019 tuvieron un 60% menos de profesionales extranjeros que años anteriores. Las Rondas de Derechos no generaron nada nuevo y la ausencia de compradores de libros en mercados tradicionales para nuestra industria en la región (Uruguay, Chile, Bolivia o Perú) fue tan notoria que dejó a muchos sorprendidos.

El hecho de que Barcelona fuera la “Ciudad Invitada” en 2019 vino acompañada de una mayor presencia de actores del mercado español. Sin embargo, como señalaba un colega con fuertes lazos con los mercados latinoamericanos: “Sabemos que España viene a vender y no a comprar”. Entonces, una vez más, aquellos editores o libreros o distribuidores, quienes esperan todo un año para hacen sus abriles en las Jornadas Profesionales de Buenos Aires se encontraron este año con visitantes que vinieron a que Buenos Aires más como turistas que como negociantes. Sus miradas estaban claramente expectantes con los que les ofrecía Bogotá que Buenos Aires: “De acá me voy derechito a Colombia. Tengo una agenda más importante allá. Lo que ocurre, claro, es que Buenos Aires es tan linda. Y qué carne se come, hombre. Vale. Eso solo alcanza pena para venir de paso rumbo a Bogotá”.

Bogotá y su FILBo (cuyo salón de negocios este año va del 29 al 30 de abril) siguen firme en su propuesta de convertirse en “la oferta” del mercado en castellano. Como reza la consigna de sus rondas de negocios:

“El Salón Internacional de Negocios de la FILBo es el espacio para la compra y venta de libros; derechos de edición y traducción, y el lugar estratégico para hacer negocios en el primer semestre del año en la región. Es la apuesta de la feria por internacionalizar la industria y convertir a Bogotá en el centro de negocios editoriales”.(https://feriadellibro.com/?d=sub&s=2385&p=15484&i=1).

Las amenazas que no serán oportunidades
Sabemos que una buena Planificación Estratégica debe pensar cómo volver las “Amenazas” en “Oportunidades”. Y las “Debilidades” en “Fortalezas”. Ni la conducción de la Argentina ni los actores principales del ecosistema del libro parecen hacerle caso a este viejo adagio de la planificación de negocios y de los usos de los recursos. Las amenazas son cada vez más fuertes y las oportunidades cada vez menos plausibles. Todas las industrias culturales corren peligro en el actual régimen neoliberal. Todas las industrias culturales tienen oportunidades cero frente a la pesada “mano visible” del mercado. Todas las industrias culturales aborrecen el vacío de Estado y están condenadas a desaparecer. Sin industrias culturales lo que verdaderamente está en peligro es la soberanía, la idea de Estado-Nación, la de libertad, de igualdad, de equidad. No hay Derechos, no hay ciudadanía, no hay posibilidad de “sociedad”. Pero sin libros corremos un peligro fundamental: el de no tener futuro.

#ConLibrosHayFuturo

Autor(es) del contenido

Carlos Gazzera

Carlos Gazzera es Licenciado en Letras Modernas por la UNC y Magister en Comunicación y Cultura Contemporánea por el Centro de Estudios Avanzados de esa universidad. Docente e Investigador de literatura argentina en la UNVM. En 2008 tuvo a su cargo la fundación y dirección de la Editorial Universitaria de Villa María (EDUVIM), función que aún desempeña. En 2010 fue electo Secretario de la Red de Editoriales de Universidades Nacionales (Reun) y en 2013 fue electo presidente de dicha institución. En 2014, junto a Dario Stukalsky, dieron inicio al Foro Mundial de la Edición Universitaria en la Book Fair de Frankfurt.