Tiempos viejos se presentó en Villa María

Tiempos viejos se presentó en Villa María

En una noche llena de recuerdos y emociones, la Editorial Universitaria Villa María (Eduvim) presentó Tiempos viejos. ¿Te acordás hermano?, de Julio Benítez, un nuevo título de la Colección Documento Regional de Identidad.
En la presentación, el periodista Miguel Andreis, autor del prólogo, señaló que Benítez "rompe con las reglas tradicionales de los escritores. No representa el estereotipo del hombre de las letras, sino que emerge como el hombre común capaz de contarnos infinidad de historias, en cada ADN de los villamarienses hay algo de lo que Julio escribió y, por encima de lo literario, lo más importante es que se transformó por convicción en un periodista y estamos agradecidos de su capacidad de ir a buscar personajes e informaciones que se trasformarán en notas que luego llegarán a los lectores".
En este libro, Benítez aborda la historia de Villa María desde su fundación y abraza el recuerdo de personajes, espacios y vivencias que van desde el "Boliche La Legua" a "La taberna de Miguelo", recorriendo con su estilo la "Casas de ramos generales", "El velatorio del angelito", el "Supermercado Baudino" y "El Mercado Colón".
Cabe destacar que, desde el momento en que fue creado por el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Villa María, el sello universitario tiene el mandato de rescatar y promover el patrimonio literario y cultural de su ciudad y su zona de influencia. Por tal motivo, esta colección es una de las herramientas generadas para canalizar las publicaciones de todos aquellos libros y documentos que integran el acervo literario, histórico y cultural de Villa María y Villa Nueva.
De esta manera, Tiempos viejos... se suma a Villa María en el mundo, de Horacio Cabezas; La medicina en Villa María y la región, de Roberto Sayago; Villa María Capital de la República, de Pedro Miguel Martínez; y Tinta de poetas, una encuesta literaria de Darío Falconi.

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Julio Benítez abrazó el oficio de periodista luego de jubilarse, y ese hecho lo cargó de una doble virtud: investiga con la energía y la dinámica del joven periodista y escribe con la sapiencia que otorga la madurez. Como en un rompecabezas, cada capítulo de Tiempos viejos es una pieza...