Susana Nigro: "el Salón de París abre una gran puerta para las editoriales argentinas"

Susana Nigro: "el Salón de París abre una gran puerta para las editoriales argentinas"

Esta semana comienza el Salón del Libro de París y la Editorial Universitaria Villa María (Eduvim) tendrá una activa participación. Este evento, considerado uno de los más importantes del continente europeo, contará con la presencia de más de 400 editoriales.

La Feria de París se realiza desde comienzo de los años ‘80 y cuenta con 200 mil visitantes por edición. Su programa incluye debates, proyecciones y exposiciones, entre otras actividades, con un activo rol del público lector.
Susana Nigro, licenciada en Letras Francesas, será una de las representantes del sello universitario en el Salón y en esa condición nos brinda sus impresiones de lo que significará este evento que tendrá lugar entre el 18 y el 21 de marzo.

¿Cuál es la importancia que tiene para una editorial participar del Salón del Libro de París?

Por ser Francia, y en especial París, un centro cultural de gran proyección internacional, creo que para una editorial contar con la posibilidad de poder participar en la Feria es sumamente importante. Sobre todo pensando en editoriales tan jóvenes, como Eduvim, es una valiosa oportunidad para presentar su catálogo al mundo editorial europeo y al francés en particular.

Que Buenos Aires participe como Capital Internacional del Libro, ¿abre otras perspectivas para las editoriales argentinas?

Sin duda. Con la presencia estelar de Buenos Aires, declarada por la UNESCO capital mundial del libro 2011, se abre una gran puerta para las editoriales argentinas. Ojalá que los intercambios de tarjetas y catálogos sean anunciadores de futuras relaciones culturales y comerciales, no sólo para las editoriales de la capital argentina, sino también para las del interior.

¿Qué diferencias existen entre el Salón del libro con Ferias como la de Fráncfort?

En lo que respecta a las diferencias entre el "Salon du Livre de Paris" y la "Buchmesse" de Fráncfort, puedo comentar que en Alemania esta Feria es vista, sobre todo, como un gran evento comercial en torno al mundo editorial. Allí las relaciones comerciales entre editoriales, agentes literarios, traductores y demás representantes editoriales, son extremadamente intensas durante el desarrollo de la Feria. Los tres primeros días están restringidos a los profesionales del libro, los lectores sólo tienen acceso a los gigantescos pabellones donde se encuentran los expositores sólo el fin de semana. Mi impresión personal es que entre tanta cantidad de expositores, cerca de 7.300 pertenecientes a 100 países diferentes, uno como simple lector o amante de los libros se siente completamente perdido y está asfixiado ante tanta abundancia librística. Lo ideal en esta tipo de lugar es conocer de antemano el programa para ir directamente a ver lo que más te interesa, para evitar los desplazamientos vertiginosos entre los diferentes pabellones. Otra gran desilusión para los lectores, es que muy pocos son los puestos editoriales que venden allí sus libros. Por lo general, sólo se trata de una exhibición de libros. Por supuesto que vivir una experiencia como la de la "Buchmesse" alemana es algo muy intenso y especial.

¿Cómo es en Francia?

Debo aclarar que mis impresiones son preliminares y espero poder enriquecerlas luego de mi visita. En la Feria de París siempre hay, como en Fráncfort, un invitado de honor y un programa variado e interesante que incluye además debates, encuentros con autores, proyecciones y exposiciones, como la del Centenario de Gallimard, la legendaria editorial francesa. Además, creo que aquí el público lector tiene un espacio más amplio y un rol más activo que en Alemania. Por ejemplo, en esta oportunidad, habrá una programación especial referida al lector "serial", ese empedernido seguidor de las sagas policiales o de vampiros, como lo son los fanáticos de "Millenium" y de "Twilight".

¿Hay alguna novedad en el programa que haya llamado tu atención?

Lo que más me llena de alegría y de expectativas es la presencia argentina en París. Me gusta mucho también cómo han presentado gráficamente a los autores argentinos en una serie continua de fotos, una al lado de la otra, y la forma en la que han organizado la programación, por temas: “Escribir en Buenos Aires", "El boom de la edición argentina", "De Buenos Aires a París: ¿un recorrido vivido o soñado?, "La ilustración y el humor", "Buenos Aires, ciudad del corazón y de la pasión", "Las nuevas voces de la literatura argentina" y "La huella de la dictadura en la literatura argentina".