Pepe Angonoa: “La guerra me pareció un total absurdo”

Pepe Angonoa: “La guerra me pareció un total absurdo”

Fotografía de Pepe Angonoa con su libro

A 37 años del inicio de la guerra de Malvinas, dialogamos con Pepe Angonoa, dibujante, humorista gráfico, ex combatiente y autor de Cómo yo gané la guerra. Con ilustraciones de Javier Solar, el libro narra anécdotas de Angonoa en las Islas Malvinas. Situaciones reales, aunque tengan un aire inverosímil, aclara el autor.

Pepe Angonoa posee una mirada particular de la guerra y se expresa en esta publicación coeditada por Eduvim, Ediciones Recovecos y Cispren. Desde Capilla del Monte, donde reside, nos afirma sobre su significado de la fecha que recuerda la guerra y a los ex combatientes, el 2 de abril: “Para mí no tiene mucha significación, si bien es el Día del Ex Combatiente -que es importante- es el día que se toma Malvinas: lo hacemos con un ejército en plena dictadura. Es más, nuestros oficiales y suboficiales eran los que habían actuado en la represión” explica Angonoa y agrega: “El 2 de abril no significa mucho para mí, por la fecha que es: fue la toma de Malvinas hecha por una dictadura, tratando de quedarse en el poder, un manotazo de ahogado, una locura más de este gobierno, en este caso de Galtieri. Que haya un día para conmemorar a los caídos sí, pero justo se da el 2 de abril con el significado que tiene”.

En este sentido, ¿asociás la guerra y tu experiencia a alguna fecha en particular? ¿A la fecha que volviste a tu casa, por ejemplo?
Volví en agosto, ya mucho después de terminada la guerra porque no estaba en condiciones físicas adecuadas como para que me dejaran ir: tenía principio de congelamiento en las piernas. Estuve de rehabilitación un mes, más o menos. Éramos varios: primero se fue una tanda que estaba mejor y después en esa última tanda que fue en agosto, debemos haber llegado acá el 2 o el 4 de agosto, no me acuerdo bien.
Lamentablemente estoy un poco “desmalvinizado” en el sentido de lo que fue la guerra en sí. No en la postura de nosotros, como nación soberana, que nos han robado un pedazo de nuestra tierra, ese golpe a la soberanía hecho por los británicos. La guerra me pareció un total absurdo y el libro intenta reflejar eso. Lo que quisimos contar con Javier Solar, el espectacular dibujante, no era cualquier anécdota de Malvinas, donde hubiera muertos y demás. Lo que queríamos reflejar era que la guerra era un absurdo. Entonces yo busqué en mi memoria todas esas anécdotas que reflejaban de alguna manera eso. Cuando comenzamos y teníamos unas anécdotas que le habían gustado a Javier, nunca pensé que íbamos a tener tantas para llegar a hacer un libro. Y sí, realmente se amontonaba el absurdo, las historias bizarras en cada momento. Era todo un sin propósito. Y la guerra en sí es un sin propósito. La guerra no tiene sentido. O sea, siempre hay pueblos que son golpeados, que son atacados, que son invadidos y tienen que salir a defenderse; pero, en el fondo de la cuestión, toda esta parte brutal, de matarse uno a otro no tiene sentido. Eso es lo que yo traté de reflejar.

¿Cómo fue ese proceso de elaboración del libro, el trabajo con Javier Solar?
Fue un proceso largo, largo. Y entretenido. A Javier lo conocía de vista. Él me conocía a mí, por mis dibujos, y en una reunión donde había muchos humoristas gráficos, dibujantes, artistas salió el tema Malvinas, yo conté una anécdota y Javier estaba ahí. Al finalizar la reunión se me acercó y me dijo “me gustaría llevar esa anécdota a una historieta ¿qué te parece?”, “me parece fantástico, dale para adelante”. Un día se llegó a mi casa con papel y lápiz, se la relaté punto por punto como para armar una historieta y al poco tiempo me preguntó si tenía otras. Ahí fue cuando empezamos a charlar y darle una vuelta a encontrar el libro. Porque me dice “podemos hacer un libro”, “no, no creo que tenga para tanto” y al final tuvimos que descartar algunas anécdotas, que no entraron que eran bélicas y de muerte. Pero dijimos “no, no va por ese lado, vamos a tratar de dar una idea en el libro”.

Si bien en la publicación no está explícito, el título (“Cómo yo gané la guerra”) remite a otra obra: “Es de una película, un corto, que hizo John Lennon en crítica a la guerra de Vietnam en 1968. De un británico encima: John Lennon”, exclama Pepe Angonoa y agrega: “El nombre engloba el sentido que queríamos darle al libro. Hay todo un juego. Pero fue un trabajo largo, hubo que pulirlo, con correcciones. Fue un largo trabajo pero satisfactorio y siempre divirtiéndonos”. “En el libro si bien cada cosa que relatamos es totalmente verdad, tiene un aire inverosímil”, comenta Angonoa y añade: “Todo eso sucedió, pero es mi punto de vista, eso lo vi yo. Tal vez, otro compañero mío no se fijó en eso. Hay cosas que son muy desde mi punto de vista. Son anécdotas que me pasaron a mi”.

¿Qué repercusiones ha tenido el libro a casi dos años de la publicación?
Todas las repercusiones que hemos tenido fueron muy buenas. Me queda recavar en algunos ex combatientes amigos que les regalé el libro y que no los he vuelto a ver para preguntarles qué les pareció, porque es una apreciación importante la que me darían. Pero en general, a las personas que han leído, que han comprado el libro, les gustó.

¿En qué proyectos estás trabajando en la actualidad?
En muchos. Sigo trabajando para varios diarios, 16 en total. Del exterior: Estados Unidos y Canadá. Sigo trabajando en Perfil, Hoy Día Córdoba, un diario de Junín, uno de San Rafael en Mendoza, un diario agropecuario que se llama ABC Rural.
Además estoy escribiendo un guion con un un amigo, Omar Fabaz, de una película. Asique eso nos puede llevar años. El libro de Malvinas nos llevó cinco años y esto de una película nos puede llevar mucho más, pero recién estamos empezando.
También con Javier Solar estamos haciendo un libro de humor gráfico dibujado por él y con ideas mías sobre superhéroes, manga, para los seguidores de este tipo de temas, que hay muchos, por eso cada tres o cuatro meses se estrena una película de superhéroes. Asique estamos con eso.

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