Newsletter de Eduvim. Un cambio para garantizar la transformación

Newsletter de Eduvim. Un cambio para garantizar la transformación

Vivimos tiempos de cambio. El mundo editorial debe hoy producir un cambio de mentalidad, un cambio drástico, profundo, radical. Ese cambio no implica abandonar los quinientos años de experiencia acumulados. Hay algo en cada libro de esa genética que no podrá exterminarse, borrarse, por mucho que lo pregonen los hiper agoreros de la era digital. Ese cambio implica comprender que es necesario seguir el impulso de la vitalidad de nuestro oficio de editor. La vitalidad de un editor sigue esa espesa selva de sentidos que se conjugan en cada página, en cada libro, en cada título que ponemos a circular. Lo digital no puede ser el límite de nuestra proyección inmediata.

Vivimos, como dice Gino Roncaglia, una “cuarta revolución” (Cfr. La quarta rivoluzione. Sei lezioni sul futuro del libro). La era digital en el mundo del libro y la edición nos obliga a reforzar nuestra tarea de editores. Internet es un espacio vacío, un no-lugar, un importante agujero negro que nos invita a descubrir nuevos públicos, nuevos lectores, a convertirnos en nuevos agentes de transformación de la realidad. Quizá algunos corran peligro de desaparecer, pero es imperioso pasar a la acción para transformarse.

Eduvim (Editorial Universitaria Villa María) está próxima a cumplir su tercer año y se enorgullece en presentar en vísperas de su aniversario su Newsletter que, junto a su página Web y las herramientas de la WEB 2.0 (Twitter, Facebook, Blog y Wiky) buscan consolidar una comunidad mucho más amplia, mucho más universal de lectores. Eduvim es una editorial que sostiene que un libro es un artefacto cultural que comienza con alguien escribiéndolo y termina con alguien leyéndolo. Pero que para que ese proceso se materialice debe existir entre ambos extremos una fuerte intervención de un editor capaz de comprende las reglas de juego de una sociedad, de una lengua, de una comunidad históricamente situada y de un mercado. Los procesos culturales suelen ser lentos de encaminarse, pero cuando se desencadenan son irreversibles. La ante última revolución, la “tercera revolución” en el mundo del libro ocurrió con Gutenberg, y lleva algo más de 500 años. No podemos decir que esta “cuarta revolución”, la de la era digital esté finalizada, consolidada. Quizá sea aún una revolución fallida, pero debemos estar atentos porque de encauzarse definitivamente, nos arrastrará como el tsunami en Japón. Debemos prepararnos, no resistirnos. La tecnología es una herramienta para los tiempos que vienen: la de seguir consiguiendo lectores con las nuevas tecnologías.

Quiero cerrar con una idea optimista sobre el mundo del libro físico, el libro en papel. La utilicé en mi discurso de lanzamiento de Eduvim allá por junio de 2008 cuando apenas nuestro Rector de la Universidad Nacional de Villa María, Martín Rodrigo Gill y un grupo de colegas creía que este emprendimiento tenía algún futuro. Decía que si hoy enterráramos en un baúl un libro de Borges junto a versiones de ese mismo libro en un casete, o en un CD, o en un DVD, o en un MP3, o en una Mac o una PC (ahora le agregaría a mi discurso, o en un iPad, o en un iPhone, o en e-Reader) en 200 o 300 años, al rescatar del subsuelo ese baúl sólo podríamos leer el libro en formato papel. Sigo creyendo que las tecnologías transformarán radicalmente la noción de lector pero no estoy seguro que ese lector pueda desentenderse de un Editor, de una Editorial. Mientras alguien lea habrá alguien que deberá seguir escribiendo y para que ese maridaje se produzca, deberemos estar nosotros, los Editores, las Editoriales.