Maternidad, belleza y sexualidad: entrevista a Esther Gerritsen, autora de "Sed"

Maternidad, belleza y sexualidad: entrevista a Esther Gerritsen, autora de "Sed"

Esther Gerritsen es la autora holandesa que ha logrado convertir una novela sobre una madre e hija en un profundo juego literario sobre diálogos internos y el rol de la mujer. Sed es la obra de Gerritsen que ya ha sido traducida al inglés, al alemán, al árabe y que ahora Eduvim pone a disposición para lectores hispanohablantes.

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– No es fácil escribir sobre la maternidad y la condición de "hija" sin caer en lugares comunes. ¿Cómo surgió, o cómo se te ocurrió esta historia?

– La relación entre madres e hijas no fue lo que pensé desde un comienzo. Quería escribir sobre una mujer y su amor por las cosas materiales. Entonces empecé por el personaje de la madre que estaba recordando su vida por medio de todas las cosas que tenía y los recuerdos que le traían. Al escribir sobre este ser humano, apasionado por el orden y la prolijidad, pensé: ¿qué puede ser lo peor que le puede suceder a alguien así? Tenía que tener una hija.

Una hija desordena el orden. Incluí al personaje de la hija en la novela y le di una personalidad totalmente diferente.

Para mí, el libro no es tanto sobre madres e hijas, sino sobre dos costados que tenemos los seres humanos. En este caso, costados divididos en estas dos personas. Para ser sincera, no me reconozco en esta relación, sino más bien en dos personas que son parte de mí en un diálogo íntimo constante.

– Maternidad, sexualidad, “belleza”, etc., la idea del “rol de la mujer” en general es un tema de debates que trascienden límites políticos y culturales. Hablando en términos más sociales que literarios, ¿cómo pensás que tu libro será recibido por la comunidad hispanohablante?

– La pregunta presupone que conozco algo acerca de la comunidad hispanohablante, pero no es así. Lo que fue interesante en Holanda fue que el público tenía críticas sobre lo mala que era la madre, pero no así sobre el padre. Resulta muy fácil pasar por alto lo ausente y débil que es la figura paterna en el libro. Se espera más de una madre que de un padre, tanto por parte de los lectores como de los personajes del libro.

El narrador es un elemento fundamental a la hora de comprender ciertas dinámicas internas de los personajes. ¿Cómo fue la construcción de esta voz que varía entre la primera y la tercera persona? ¿Qué criterio usaste para decidir qué dice el narrador en primera persona y qué dice el personaje?

– Para poder comprender el personaje de la madre, hay que escuchar sus pensamientos. Mi intención era mostrar cómo actuaba –cuán extraña a veces– y cómo esto afectaba otras personas sin que deje de ser un comportamiento lógico en su cabeza.

Me toca actualmente ser una de las escritoras de un libreto basado en el libro y resulta interesante ver cómo, en el proceso de escritura, nos dimos cuenta que podemos dejar que el público logre entender a la hija con sus acciones y con sus palabras, pero no así con la madre. Allí su mundo interior es más importante para comprenderla. Por lo tanto, decidimos que hable directamente a la cámara, de modo tal de poder ver cómo estos dos mundos, su mundo interior y su vivencia con otras personas, entran constantemente en conflicto.

– La historia está atravesada por lo que no se dice, y sin embargo, hay muchísimo diálogo. ¿Esta tensión fue buscada desde el principio? ¿Por qué elegiste este tipo de 'discurrir'?

-Me encanta el diálogo. Las personas hablan –al menos, las que yo conozco–, hablan todo el tiempo. Esto no quiere decir que haya una mejor comprensión del otro, solo significa que lo intentan, desesperadamente.

En el libro, quienes  aparentemente tienen las conversaciones menos atractivas son Elisabeth y su peluquero, se la pasan hablando pavadas, pero ellos sí logran entenderse perfectamente. Es su forma de hablar que los pone contentos, es su modo de conectarse.

– Pensando en tradiciones que pueden estar en juego en tu escritura, ¿hay algunos autores que te hayan inspirado al momento de escribir Sed?

– No al menos que sea consciente de ello. Cuando escribo, me dejo llevar del todo por los personajes y dejo que ellos dirijan la historia.

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Esther Gerritsen (Países Bajos, 1972) es dramaturga y escritora de ficción. Se crió en Gendt y estudió teatro y literatura en la Escuela de Artes de Utrech. Publicó Normale dagen (2005), De kleine miezerige god (2008), Superduif (2010), Dorst (Sed, 2012) y Roxy (2014), además de varias obras de teatro y guiones. En 2014 ganó el Premio Trienal Kellendonk Oeuvre. Sus últimas tres novelas fueron seleccionadas para el prestigioso Premio Libris. Sed, título que integra la colección Eduvim Literaturas, es su segunda colaboración con nuestro sello, después de participar en la antología Narrar Ámsterdam (2013).

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