Las librerías argentinas en emergencia

Las librerías argentinas en emergencia

Fotografía de libreros en la Feria del Libro de Buenos Aires

La prolongada crisis del sector editorial, ratificada en la recientemente finalizada Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, libreros de todo el país han intensificado su alerta sobre su situación y han exigido políticas de Estado para el sector.

En un comunicado fechado el 10 de abril y firmado por José Roza, presidente de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines, se expresa la preocupación de los libreros, en especial aquellos de las provincias, porque a la caída de las ventas se le suman los gastos de fletes. Además, allí se alerta sobre el proyecto de presupuesto de desgravación al IVA que excluye a las librerías que continuarán con esa carga impositiva (la reglamentación sí incluye a imprentas, editoriales y distribuidoras).

El documento exige seis puntos como la utilización de espacios públicos por parte de librerías, líneas de créditos específicas y reducción de impuestos.

Sobre la situación del eslabón final en la industria del libro, Infobae Cultura hizo eco de los debates dados por los libreros en las jornadas profesionales de la Feria del Libro. Allí se manifiesta no sólo la cuestión impositiva y costos de transporte, sino también lo referido a gastos fijos en aumento por las tarifas de servicios públicos.

Sólo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante 2018 cerraron unas 50 librerías. A inicios de 2019 lo hizo "Clásica y Moderna". Hace una semana, Distal confirmó el cese de seis de sus sucursales. Como contrapartida, tres son las librerías universitarias que abrieron en el transcurso del año en la Argentina: La Plata, Salta y San Juan.