Jorge Luis Borges: reedición de un estudio sobre su obra

Jorge Luis Borges: reedición de un estudio sobre su obra

23/08/2019 Fotografía retrato de Jorge Luis Borges

En el natalicio 120 de Jorge Luis Borges, Eduvim anticipa una reedición de un texto indispensable para el análisis de la obra del autor argentino: El precursor velado. R. L. Stevenson en la obra de Borges de Daniel Balderston.

La pregunta sobre qué autores/as influyeron sobre la obra de grandes escritores está siempre presente. Los precursores. Con Borges, no es la excepción. “Es razonable preguntarse si no sería más provechoso que la atención de la crítica se dirigiera a entender por qué Borges se interesa en los que él declara sus precursores, y de qué manera las lecturas que hizo de ellos influyeron en sus escritos”, afirma Balderston en la introducción original al libro, y continúa: “Al hacerlo cabría esperar que se llegara a un conocimiento más profundo de la inteligencia crítica y creativa de Borges, y la perspicacia con que se refiere a sus precursores podría ayudarnos a recuperar o revelar aspectos de las obras de aquellos autores que han escapado a la atención de los críticos”.

Concretamente sobre Stevenson, dice Balderston: “El nombre de Stevenson, pues, funciona para Borges como criterio de cualidad literaria y talismán personal”. “Entre las obras de Stevenson, Borges destaca los relatos de índole policial, señalando que Treasure Island ha dado la imagen de un escritor para niños en vez de un novelista y ensayista serio, imagen que Borges considera más apropiada”. Sigue la introducción a El precursor velado: “Borges atribuye a Stevenson la invención de un ‘Londres fantástico’ que más tarde encontraremos en Chesterton. El adjetivo fantástico sugiere que el tercer miembro de la serie es el propio Borges, un autor siempre consciente de haber creado a sus precursores”.

El libro, publicado originalmente en 1985, será relanzado por Eduvim dentro de la colección Proyectos Especiales. Estará en las librerías en dos meses. Te adelantamos el prólogo de Balderston a esta edición.

 

PRÓLOGO A ESTA EDICIÓN

En 1981 defendí una tesis doctoral de literatura comparada, “Borges's Frame of Reference: The Strange Case of Robert Louis Stevenson”, en Princeton. Sylvia Molloy había sugerido que yo mirara la relación entre Borges y Stevenson (tema que ella trató muy de paso en Las letras de Borges en 1979), y me dirigió la tesis (con Clarence Brown, especialista en Mandelstam y literatura rusa, impuesto como co-director por el Departamento de Literatura Comparada). Poco después de la defensa fui dos meses a Buenos Aires, donde alquilé el departamento en la calle Serrano (actual calle Jorge Luis Borges) de Néstor Perlongher, que se iba al Brasil. En ese momento regalé copias de la tesis a Enrique Pezzoni y a José Bianco, que me habían ayudado mucho en mi primer viaje a la Argentina en 1978 (y de hecho es a ellos a quienes dediqué Out of Context, en 1993, a su memoria). El ejemplar de Enrique terminó en el baúl de su coche, en una pequeña montaña de libros y manuscritos, hasta que por alguna rara casualidad Josefina Ludmer le habló del tema de Borges y Stevenson y él se acordó de que tenía mi tesis. Ella la leyó y le recomendó que la publicara en Sudamericana. Eduardo Paz Leston (Teddy Paz) la tradujo y salió en 1985. Tuvo una excelente acogida pero luego, cuando Sudamericana comenzó a sufrir las consecuencias de dejar de ser una empresa familiar y nacional a formar parte de un imperio editorial multinacional, lo sacaron del catálogo y los últimos ejemplares fueron a las mesas de remate durante la crisis de 1989.

Por motivos profesionales –me había dejado de interesar la literatura comparada como disciplina y había comenzado a trabajar como profesor de literatura latinoamericana– nunca publiqué una versión de la tesis en inglés, pero los estudiosos de Stevenson la encontraron en su versión cruda (en la biblioteca nacional escocesa en Edimburgo y otros lugares) y comenzaron a citarla, como muestra de la contemporaneidad de Stevenson. Michel Le Bris tradujo (sin permiso) las entrevistas mías a Borges y Bioy (tres a Borges, una a Bioy) que estaban en un apéndice de la tesis; para reclamar mi derecho de autor a esas entrevistas, Iván Almeida y Cristina Parodi las publicaron en Variaciones Borges en su época danesa en 1999, y Carlos Oliva Mendoza las tradujo al español y las publicó en La Jornada en 2004. Mi contacto con los estudiosos actuales de Stevenson se concretó en mi participación en dos congresos sobre el escritor escocés, uno en el Lago di Garda, que después se incluyó como artículo en Robert Louis Stevenson: Writer of Boundaries (compilado por Richard Dury y Richard Ambrosini y publicado por la University of Wisconsin Press en 2006) sobre la relación entre The Master of Ballantrae de Stevenson y El sueño de los héroes de Bioy, y otro en Edimburgo (publicado después en Variaciones Borges en 2007) sobre una “Suma” o antología que pensaban hacer Borges y Bioy de Stevenson en la década del sesenta (que pude reconstruir gracias a una hoja que encontró Ernesto Montequín en el archivo de los Bioy). Esa “Suma” fue publicada en 2017 en inglés por el escritor escocés Kevin MacNeil, que se basó en mi artículo de Variaciones para armar la antología que pensaban hacer Borges y Bioy.

Da una sensación rara revisitar una obra temprana después de más de tres décadas. Sin duda hay cosas que analizaría de modo diferente ahora, y la bibliografía actual sobre Stevenson, y sobre las relaciones entre Borges y sus escritores preferidos, es mucho más abundante de lo que era a principios de los ochenta. Pero sí puedo explicar mi método de trabajo de aquel entonces, que de algún modo me sirvió de base para los dos trabajos siguientes: el índice a la obra de Borges, The Literary Universe of Jorge Luis Borges (Greenwood Press, 1986) y Out of Context (Duke University Press, 1993; Beatriz Viterbo, 1996). Primero hice una lista extensa de todas las referencias a Stevenson en las obras de Borges y en sus entrevistas, las glosé, y luego comencé a pensar en los problemas narrativos que surgían de la relación entre ambos escritores. Los temas de los capítulos –las lecturas infantiles, las escenas visuales, la estructura del cuento, el motivo del doble, la ficción policial y la colaboración– fueron comunes a los dos, así que la tesis trataba de indagar en la estructura y el proceso creativo de ambos escritores, y no sólo en lo que Borges había visto en Stevenson. Creo que eso es lo que interesó después a los estudiosos de Stevenson.

Si tratara de reescribir este libro ahora trataría de mitigar algunas huellas demasiado visibles de cierto estructuralismo (había leído bastante narratología) y alejarme mucho más de lo que lo hice de Harold Bloom y su ansiedad de la influencia (aunque ya en la tesis de 1981 afirmo mi falta de acuerdo con su libro de 1973). También tendría que tomar en cuenta las excelentes ediciones críticas que está publicando la University of Edinburgh Press de la obra de Stevenson (para una eventual edición crítica en numerosos tomos, bajo la dirección de Stephen Arata, Richard Dury, Penny Fielding y Anthony A. Mandal), las biografías de Stevenson posteriores a la escritura de la tesis, y las ediciones de su epistolario que existen ahora (bastante superiores a las anteriores). A la vez, sin duda tendría que reconocer las contribuciones de críticos como Richard Ambrosini, Richard Dury, Robert Abramson, Stephen Arata y otros al estudio de Stevenson, que han renovado las lecturas que cito en el libro, que son sobre todo de los años sesenta y setenta.

Del lado de los estudios de Borges, que sin duda ha sido mi campo principal de investigación en las más de tres décadas que me separan de este texto, ha habido algunos acercamientos nuevos (algunos publicados en Variaciones Borges) a la relación entre Borges y Stevenson, pero sobre todo tendría que reconocer la aparición de toda una serie de importantes estudios de “Borges y X”: Laura Jensen sobre Borges y los clásicos, Gonzalo Salvador y Lucas Adur sobre Borges y la Biblia, Erica Durante y Humberto Núñez-Faraco sobre Borges y Dante, Emron Esplin sobre Borges y Poe, Patricia Novillo Corvalán sobre Borges y Joyce, etcétera. Los estudios comparativos sobre las lecturas de Borges de determinados autores, y la relación entre esas lecturas y su escritura, han sufrido un cambio cualitativo después de las sucesivas actualizaciones del Finders Guide del Borges Center (basado inicialmente en mi Literary Universe of Jorge Luis Borges pero ampliado vertiginosamente con la publicación de las numerosas obras y colecciones póstumas de Borges), la publicación por parte de Daniel Martino de selecciones del enorme diario de Bioy, publicado inicialmente como Borges en 2006, en una edición de más de mil seiscientas página, suplementado por un índice a la obra que preparó Martino y que colgamos en la página del Borges Center1 y a partir de 2010 por la publicación del tomo Borges, libros y lecturas, de las anotaciones manuscritas de Borges en los libros que regaló a la Biblioteca Nacional Mariano Moreno en 1973, por parte de Laura Rosato y Germán Álvarez. Ese libro ya salió en una segunda edición ampliada y corregida, y le seguirá un par de tomos más: uno, de publicación próxima, de libros anotados por Borges en otras bibliotecas de Buenos Aires, y eventualmente otro de las anotaciones de Borges en los más de diecisiete mil libros de la biblioteca de Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo que fueron donados recientemente a la Biblioteca Nacional. Sin duda a base de esas nuevas informaciones, y de la mayor compresión que tenemos ahora de cómo funcionaba el proceso creativo de Borges, tema que acabo de estudiar en How Borges Wrote (University of Virginia Press, 2018), se podrán seguir conectando las muy variadas lecturas de Borges con la escritura de sus textos.

En el diario de Ricardo Piglia, en los originales que están en Princeton, hay una anotación del 18 de agosto de 1978, que dice: “Reunión anoche en lo de Pezzoni. Estuvieron Anita Barrenechea, Pepe Bianco, Libertella, joven becario USA”. Ese joven becario después escribió la tesis que formó la base de este libro, un libro que Ricardo siempre elogiaba (cosa que me contrariaba un poco, ya que me sentía cada más lejano de este estudio inaugural, interesándome después en la presencia de los referentes históricos, de la construcción de la masculinidad, de la función de la lectura y de las técnicas composicionales de Borges). Reconozco que es una obra pionera de ciertas cuestiones de técnica narrativa en Borges y de sus usos creativos con sus lecturas, y en el caso de Stevenson con una obra de un escritor que siempre definió como uno de sus autores preferidos.

Agradezco la generosidad de Carlos Gazzera, que me propuso la reedición de este libro, 34 años después de su publicación inicial, en la Editorial de la Universidad de Villa María, y la buena disposición de Teddy Paz por dejar reeditar su traducción de la versión original en inglés. Es un gusto, y un reto, poner en circulación un texto de iniciación, y espero que esta nueva edición llegue a nuevos lectores, muchos de los cuales sin duda habrán nacido después de las primeras incursiones de ese “joven becario USA” que fui yo en las letras rioplatenses.

Daniel Balderston

1 Véase https://www.borges.pitt.edu/documents/indice_analitico-1.pdf

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