El camino de la auto publicación

El camino de la auto publicación

Plano de la ciudad de Córdoba

El periplo de publicar un libro en Córdoba. La experiencia de un universitario con las dificultades, desconocimientos y saberes adquiridos en el tránsito al libro propio. Material realizado por Abel Sebastián Forelli Alvarez para el Seminario de Edición y Comunicación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Universidad Nacional de Córdoba.

El camino de la auto publicación

"Ningún conocimiento puede ser alcanzado sin ser buscado,
ni la tranquilidad sin afanarse por ella,
ni la felicidad sino a través de tribulaciones.
Todo investigador, en un momento u otro,
tiene que sufrir un conflicto de deberes,
un vuelco del corazón".

El Bhagavad Guita. De acuerdo a Ghandi

Hace diecisiete años atrás finalizaba mis estudios de grado en la por entonces Escuela de Ciencias de la Información (hoy Facultad de Ciencias de la Comunicación) de la Universidad Nacional de Córdoba. Corría el mes de Diciembre de 2001 y Argentina sufría una crisis institucional, económica y política que desembocaría en los luctuosos hechos de los días 19 y 20 de dicho mes. En ese contexto, defendí mi trabajo final y me gradué de Licenciado en Comunicación Social.

Junto a mi compañera de trabajo final pensamos inmediatamente en publicar dicho trabajo. Sabíamos de la dificultad de la empresa, no solo por la situación económica imperante, sino también porque intuíamos lo arduo de la labor que nos esperaba. Estábamos entusiasmados con esa idea, teníamos a nuestro favor que la obra había sido muy bien evaluada y tenía potencial, pero, éramos conscientes que nos demandaría un esfuerzo extra considerable ¨adaptar¨ el trabajo académico a un formato libro, para un público seguramente más amplio al mundo de los comunicadores sociales.

Teníamos mucho entusiasmo por entonces. Habíamos desarrollado un ritmo de trabajo constante y arduo durante el tiempo empleado en la formulación, recopilación, selección, lectura, investigación y redacción (con innumerables re escrituras) de nuestro trabajo. Pensábamos (y no estábamos equivocados) que debíamos aprovechar al máximo este empuje inicial para concretar nuestro objetivo.

Lamentablemente, el tiempo fue pasando y, mi compañera en Salta y yo en Córdoba, fuimos teniendo cada uno nuestras respectivas obligaciones y prioridades que hicieron que lentamente el proyecto fuera apagándose, hasta entrar en el olvido. Claro, como todo lo que dejamos inconcluso, sea por la razón que fuere, tiene su carga de frustración, de sinsabor. En las cuestiones personales de la vida trae aparejado sus consecuencias que son en su mayoría irrecuperables, pero con respecto al arte… quizás nos dé una nueva oportunidad.

Es así, que en Julio de 2018 se me ocurrió, repentinamente retomar aquel viejo proyecto. Claro, mi experiencia docente y de vida aumentaron, pero a costa de mi disponibilidad de tiempo y prioridades. Originalmente, iba a ser un proyecto de dos autores; inconvenientes en el devenir hicieron que continuara solo por el camino de la publicación.

Releyendo por completo el trabajo, caí en la cuenta que probablemente hubiera sido más fácil realizar un nuevo libro que reescribir y adaptar un viejo trabajo de grado para hacer un libro. Pasé muchas horas de lectura, reescritura, búsqueda en el poco tiempo diario que me permitía mis ocupaciones laborales. Hubo momentos de júbilo, de entusiasmo por la tarea y otros, de dudas y pesadumbre y también de hartazgo.

Además de la faceta de escritor, empecé a experimentar un interés por ir más allá de la escritura. Pasados unos meses desde el inicio de este trabajo, comencé la búsqueda, la exploración de posibles editores, ver quienes me podrían publicar, como hacer para dar a conocer mi obra. Algunos ex compañeros y una vecina escritora aportaron algunos consejos y datos que me fueron de gran utilidad.

Lo primero que indagué en cuanto a editoriales fue en torno al catálogo de varias de Córdoba. Pensé que si quería publicar, debía buscar a alguien que tuviera previamente interesado en que mi libro formara parte de su catálogo. Ese trabajo de búsqueda me llevó a conocer la realidad (parcialmente) del mundo editorial cordobés. También empecé a darme cuenta que la mayoría de las empresas, más que editoriales, son simplemente imprentas que brindan algunos ¨servicios extras¨ a los escritores.

Evidentemente, el mundo editorial es mayoritariamente narrativo literario. Esa fue una de las primeras limitaciones que vi. Además, comprobé la ausencia sobre la temática –Mercosur- en los catálogos. Por otra parte, empecé a visualizar otros condicionamientos y pensé que debía buscar algo más de asesoramiento que me ayudara a superar mi búsqueda autodidacta. Fue justo cuando me llegó la información de un Seminario de Edición y Comunicación de la Facultad de Ciencias de la Comunicación.

Entonces se me fue aclarando el panorama, empezando con la terminología propia de la edición, sobre cuestiones primordiales a considerar, como los derechos de autor, el registro, etc. Sigo estando en muchas disyuntivas pero ahora con más herramientas para superarlas y más acompañamiento para lograr mi objetivo. El camino hacia la publicación se vuelve más seguro.

Retomando mi recorrido sobre la elección editorial, recurrí a varias locales y fue –o mejor dicho- es un tema que no conformó mi búsqueda. Una tiene un importante catálogo académico, pero publican generalmente a docentes titulares de cátedras de la Universidad Nacional de Córdoba; de otra manera hay que pagar la auto publicación, el autor distribuye y corre con los gastos de guarda legal y registro.

En otra oportunidad, una editorial de la zona céntrica y que tiene una presencia importante en las librerías locales, me propuso un presupuesto pero por un número no menor a los trescientos ejemplares. Otra, de Nueva Córdoba, más volcada a la narrativa me propuso la edición ¨on demand¨; la empresa es relativamente nueva y parece pujante, pero no veo sus libros en las librerías. También hacen publicaciones de E-books.

También consulté con una editorial de un amigo de la familia. Publican temáticas relacionadas al contenido de mi libro. No parece que tuvieran gran infraestructura de distribución, si contactos gubernamentales en la Provincia de Córdoba. Realizan el trámite de registro pero no la guarda de propiedad intelectual.

Como soy un autor novel que busca publicar, otro punto que llamó mucho mi atención y despertó mi interés, fue el tema de los Derechos de Autor. Luego de la lectura de algunos artículos, la consulta a varios conocidos que publicaron y el seminario de edición empecé a ver cómo proteger la propiedad de mi obra. Luego de informarme sobre algunas formas de hacerlo realicé el trámite de guarda de obra original no literaria en la Sociedad Argentina de Letras, Artes y Ciencias (SALAC) filial Córdoba.

Ahora estoy en la búsqueda de un académico que estudie sobre la temática tratada en el libro y me lo prologue. Aún no está definida plenamente la editorial con la cual publicar pero si está encaminada. También es otro punto de dificultad el tema de costos de una auto publicación; debido a la alta inflación, estos se mueven hacia arriba permanentemente, fijando las editoriales los presupuestos por no más de dos semanas.

Derivado del punto anterior, estoy viendo qué cantidad de ejemplares sería realmente factible publicar. En este sentido, he buscado en algunas instituciones la posibilidad de que financien parcialmente la edición pero, lamentablemente no he tenido respuestas positivas. Sin embargo, mi empeño continúa firme al respecto.

Permitiéndome una digresión, creo oportuno reflexionar sobre la formación académica que hemos tenido como comunicadores sociales. Mi generación, al menos, no tuvo una iniciación en torno a la Dirección o Gestión de Medios o Empresas Informativas o de Comunicación; tampoco recibimos estudios ni fuimos capacitados en análisis de costos para realizar producciones de programas radiales, televisivos o emprendimientos gráficos. Quizás ahora haya cambiado en este aspecto la formación, pero en mi opinión, sigue siendo un punto a fortalecer.

Lo que quiero decir es que, desde que uno egresa como comunicador social, en estos aspectos nos encontramos completamente desguarecidos, sin herramientas y, como indica la realidad laboral del sector, quien quiera empezar la labor profesional en los medios debe hacerlo aceptando paupérrimas condiciones de trabajo o debe ¨rebuscárselas¨ con sus producciones. Esto es lo vivencial de la mayoría de los egresados, a no ser que se dediquen a la docencia, sea esta universitaria o de nivel medio.

En ese marco de realidad, creo que está envuelto también el mundo de la auto edición o auto publicación (aunque no sea lo mismo). Pienso que un Seminario sobre Edición y Comunicación sería una propuesta muy interesante y relevante a la hora de la formación previa al egreso de la carrera de comunicación social. Y me refiero no solamente a los estudiantes que cursan la orientación de gráfica, sino a todos los comunicadores en general.

Sostengo que, como en mi propia experiencia, debe haber muchos colegas interesados en publicar sus trabajos finales de grados y que por desconocimiento y falta de herramientas no ven la luz sus obras. Ello, evidentemente, es una pérdida de potencialidad académica para una institución y un motivo de frustración para los profesionales. Si bien existen los repositorios académicos que rescatan del olvido los trabajos de esta índole, también es cierto que quedan circunscriptos a un mundo limitadamente profesional; en cambio, el libro, necesariamente mediatizado por la edición, es un vehículo de divulgación científica que extiende las fronteras del conocimiento y proyecta, no solo al autor, sino a la institución Universidad a la sociedad.

Sería importante que todo graduado en Comunicación Social, tenga conocimientos básicos sobre Derechos de Autor, registro de ISBN, consejos prácticos al momento de editar, así como cuando tuvimos el Taller de Gráfica y analizamos el Estatuto del Periodista Profesional. Lamentablemente, hay un marcado desconocimiento de los comunicadores sobre legislación y gestión que pagan posteriormente, en sus prácticas cotidianas.

En síntesis, se hace necesario una mayor práctica en estas cuestiones por parte de la institución para que los egresados no se choquen con una realidad que los supera. Podría dictarse el Seminario de Edición paralelamente al Taller de Trabajo Final en donde los estudiantes asistan a conferencias de editores de todas clases de editoriales que narren sus experiencias y transmitan de esta manera sus conocimientos. Se podría pensar en un Trabajo Final del Seminario en la redacción de un formato libro tentativo del Trabajo Final de Grado, en los que el estudiante conozca los pasos a seguir para su publicación.

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Imagen: plano de la ciudad de Córdoba del año 1577 (fuente: wikipedia).

Autor(es) del contenido

Abel Sebastián Forelli Alvarez

Nació en Córdoba en 1974. Licenciado en Comunicación Social y Profesor Universitario en Comunicación Social, Facultad de Ciencias de la Comunicación, (UNC).

Docente de Nivel Medio desde 2010. Ejerce en el IPEM N° 35 Ricardo Rojas (Jefe del Departamento de Comunicación) y en el IPEM N° 155 Juan José Paso. Dicta las asignaturas: Comunicación, Cultura y Sociedad; Comunicación Institucional y Comunitaria; Emprendimientos en Medios y Lengua y Literatura. Ha dictado: Antropología Cultural; Medios Masivos y Proyecto Integrador.

Se desempeñó como periodista gráfico (periódicos Matices y Sexto Día) y radial (Productor Periodístico, Asistente de Producción y columnista en LV2 AM 970; FM Shopping 96.1; FM Cielo 105.5).