«De Córdoba al mundo» Nota de Daniel Gigena sobre Eduvim

«De Córdoba al mundo» Nota de Daniel Gigena sobre Eduvim

De Córdoba al mundo: la editorial que fue a la conquista de otros mercados

Se llama Eduvim, es de la Universidad de Villa María y este mes cumple ocho años; en su recorrido, formó un catálogo sólido y sus libros se tradujeron a una decena de idiomas

La Editorial Universitaria de Villa María (Eduvim) cumple ocho años en junio. En ese tiempo, desarrolló un catálogo de 245 títulos, con ensayos académicos, manuales de cátedra, libros de divulgación, así como también clásicos de la literatura y el pensamiento argentinos, ficción contemporánea de autores nacionales y extranjeros, teatro europeo editado en libros bilingües, audiolibros, songbooks y poesía clásica traducida por nombres como los de Rodolfo Alonso y Raúl Gustavo Aguirre. Además, la editorial situada en el corazón de la pampa sojera tiene un área de producción propia de libros digitales que comercializa en 14 plataformas. Eduvim no desaprovechó los aportes que el Estado nacional hizo al sector editorial en años recientes. "Somos una de las pocas editoriales que poseen un catálogo 1 a 1 entre los formatos en papel y digital", dice Carlos Gazzera, director editorial de Eduvim.

Desde 2009, al año de haber lanzado el sello, Eduvim comenzó a participar en ferias internacionales del libro como las de Santiago de Chile, Fráncfort, Guadalajara, Pekín, Miami, Lima y Costa Rica. Además de comprar, allí vendieron derechos de libros made in Villa María, como Chicos que vuelven, de Mariana Enríquez, recientemente traducido al sueco, y La moza, de Sergio Gaiteri, traducido al italiano. "Siempre pensamos que la edición de una universidad como la nuestra, del interior del interior, debía pensarse como una edición «universal», con parámetros internacionales de calidad", dice Gazzera. Para ello implementaron un área de derechos de ventas y un centro de inteligencia comercial destinados al comercio exterior. "Ahora vendemos derechos y compramos derechos, y vendemos libros físicos y digitales en el exterior. Medimos así nuestros resultados: participamos en seis ferias del libro de Fráncfort y hemos vendido a otras lenguas 15 libros, algo así como casi tres títulos por feria, y en cuatro ferias de Guadalajara. No sé realmente cuántos editores tienen ese porcentaje", dice con orgullo. Buena señal para un sello con menos de una década de vida. "Tenemos libros vendidos al sueco, al árabe, al italiano, al francés, al inglés, al alemán, al portugués y al danés", dice Gazzera. Libros de Enríquez, de Leandro Ávalos Blacha, de Horacio Convertini, de María Teresa Andruetto e incluso la correspondencia entre Alejandra Pizarnik y León Ostrov circulan por el mundo gracias a Eduvim.

Pensamiento estratégico

"Una editorial es una editorial y debe gestionarse desde el espacio público o el privado como una empresa", sostiene Gazzera. "Debe tener un plan de trabajo profesional. Nuestro sello tiene una integración vertical, ya que recibimos los originales y manuscritos, los evaluamos, los editamos, los publicamos, los distribuimos y nos integramos con seis librerías propias en cuatro ciudades de la provincia de Córdoba: Villa María, San Francisco, Villa del Rosario y Córdoba capital. Tenemos tres depósitos, uno incluso en la ciudad de Buenos Aires." En 2014, Eduvim multiplicó por tres el presupuesto que otorga la universidad, y en 2015, por cuatro. "Si no vendiéramos libros, nuestra sustentabilidad estaría comprometida. Eduvim se maneja profesionalmente y con una lógica comercial. Exportamos, tenemos distribuidores en varios países del mundo y nuestro lugar como editorial pública es situarnos en una zona intermedia entre los sellos de las grandes corporaciones y el pequeño editor independiente, tomando lo que no les interesa a los grupos y editando lo que no entra en un sello pequeño." Así, la edición universitaria en la Argentina cumple el rol de multiplicador de la bibliodiversidad.

El presupuesto de Eduvim se compone de diferentes fuentes: la fuente de financiación de gastos no recurrentes, gastos recurrentes (sueldos y algunos servicios que ejecuta la Universidad Nacional de Villa María), programas y recursos propios. En 2015, el monto aportado por la UNVM representó el 1,95% del presupuesto total de esa universidad.

Para Gazzera, el negocio editorial vive un cambio de paradigma. En países como la Argentina, ese cambio acentuó más el proceso de edición artesanal que la fase industrial. "Esto empuja a que mercados como los nuestros sólo puedan sostenerse con la intervención del Estado. Creo que quienes mejor lo entendieron desde temprano fueron los franceses, que ven en la cultura escrita y editorial un valor agregado de su industria con un proceso de rentabilidad propio. Si no se comprende eso, los mercados artesanales no pueden vivir mucho tiempo sin ser asimilados por los grandes tiburones."

Colecciones para atesorar

Eduvim posee varias colecciones de literatura y ensayo, como la destacable Narradoras Argentinas, que dirige María Teresa Andruetto. La Gran Poesía es el nombre de la colección que dirige Rodolfo Alonso, con traducciones de primerísimo nivel de poetas como Emily Dickinson y Dino Campana. Zona de la Crítica, dirigida por Roxana Patiño, ha publicado a Rosalba Campra, Saúl Sosnowsky, Raúl Antelo y otros ensayistas.

Andruetto señala que Eduvim ha tenido, desde 2008, un desarrollo impresionante. La autora de La mujer en cuestión coordina Narradoras Argentinas junto con Juana Luján y Carolina Rossi. El objetivo, dice Andruetto, apunta a "la construcción de la identidad de la escritura de mujeres durante el siglo XX en nuestro país y descubrir, restañar, recuperar una o varias genealogías de escritura".

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