Comienza el ciclo de poesía

Comienza el ciclo de poesía

Invitados y fundamentos 3 de Julio / Marcelo Díaz y Fabiana León 21 de Agosto / Leandro Calle y Carina Sedevich 8 de Septiembre / Gustavo Borga y Pablo Giordano 13 de Octubre / Fabián Mosello y Marcelo Silvera 23 de Noviembre /Normand Argarate y Laura Gracia del Castaño “Y era una maravilla que estuviesen en el padre sin reconocerlo” Valentín El epígrafe que encabeza este breve fundamento del ciclo que Eduvim presenta es una de las frases que Harold Bloom crítico y profesor universitario de Yale utiliza en un libro publicado allá por el 73 y que se dio en llamar La angustia de las influencias. La obra, actualizada y corregida con el nombre "Anatomía de las influencias", del famoso critico sostiene que a partir de la post ilustración, es decir, a partir del romanticismo, o comienzo de la época moderna ,el poeta se inicia en el camino de asumir las deudas son sus precursores las relaciones intrapoeticas. Y las angustias o ansiedades que eso origina en los poetas si son poetas fuertes. Esto implica por un lado, la profunda conciencia trágica de la mortalidad y, por otro, la intolerable sospecha de que han llegado de algún modo tarde (“el gran cansancio de llegar tarde”, escribe), de que todo ya ha sido creado, produce en el poeta fuerte una angustia que sólo puede resolverse a través del agón (la lucha) que entonces establece con otros poetas fuertes anteriores (o contemporáneos) para eludir la angustiosa sensación de sentirse deudor, hijo, discípulo o epígono, o condenado a repetir o simplemente reproducir o imitar lo ya creado. Es por ello que insiste en que el verdadero poeta fuerte no soporta la idea de haber sido creado, de ser simplemente hijo, pues en realidad él quiere crearse a sí mismo, quiere ser de algún modo su propio padre. Pero esto es radicalmente imposible, por lo que entonces la ilusión de prioridad se logra a través de una lucha con el precursor; una lucha donde el poeta fuerte realiza lo que Bloom llama una consciente o inconsciente “interpretación errónea” o “mala lectura” de su antecesor para, a través de ésta, “desviarse”, esto es, negar (o superar) o completar a su padre literario. Es en este sentido que intentamos abrir una brecha en el común de las mesas que sobre literatura en la ciudad se producen e intentar la lectura de los poetas o narradores a partir de sus propias influencias y el ritmo de la lucha sin cuartel que todo escritor desata para abrirle paso a su voz en medio de la ciénaga de los días. Concretamente los escritores invitados que serán en su mayoría pertenecientes a la ciudad y la región, leerán sus producciones y a continuación establecerán con su propias lecturas, las relaciones conflictivas o no con los clásicos de la literatura que los han influido. Dentro del ciclo también se prevé entregar a los participantes y asistentes una plaqueta con los poemas de los autores que acerquen sus obras.