Alicia Genovese recibió el Premio Municipal de Ensayo | EDUVIM

Alicia Genovese recibió el Premio Municipal de Ensayo

Alicia Genovese recibió el Premio Municipal de Ensayo

La autora de La doble voz. Poetas argentinas contemporáneas re-editado por Eduvim, recibió el pasado 11 de agosto el primer Premio Municipal de Ensayo por su libro Leer poesía. Lo leve, lo grave, lo opaco (2011).

Alicia Genovese es poeta y ensayista. Publicó ocho libros de poesía, es profesora en Letras (UBA) y se doctoró en la Universidad de Florida, EEUU. Recibió la beca a la creación literaria otorgada por el Fondo Nacional de las Artes en 1999 y obtuvo, en poesía, la Beca Guggenheim en 2002. Actualmente, coordina talleres de escritura y tiene a su cargo el departamento de Literatura de la Universidad Kennedy.

Desde Eduvim, aprovechamos la ocasión para conversar sobre esta distinción:

Eduvim: ¿Cómo recibís este premio? ¿Qué importancia tienen las distinciones en tu quehacer como escritora?

Alicia Genovese: Lo recibo con muchísima alegría porque es el primer premio importante que recibo en mi país. Trato de tomar los premios con tranquilidad, sin perder sentido crítico, pero al mismo tiempo como ha sido otorgado a un ensayo sobre poesía, un género al que se le ha prestado poca atención desde la crítica literaria, creo que ha habido un reconocimiento a la poesía misma. Y eso como poeta me da mucho placer.
Personalmente, me afirma en la elección de un campo temático que se ha explorado poco y además en el hecho de que vale la pena correr el riesgo de sumergirse en esas zonas, poco exploradas, más allá de las posturas un tanto conservadoras que aconsejan ir a los temas seguros.

E: Recibís el premio por Leer poesía. Lo leve, lo grave, lo opaco. ¿Qué lugar ocupa este trabajo en tu obra, en tu labor como poeta?

AG: Este libro es mi segundo libro de ensayo, el anterior fue La doble voz. Poetas argentinas contemporáneas, dedicado exclusivamente a la poesía escrita por mujeres. En Leer poesía hice otra cosa, traté de ir trabajando conceptos que me parece pueden ser útiles para el análisis de poesía y que permiten dar cuenta de la manera en que trabaja un poema para decir lo que dice. Se alejan del formalismo vacío y del impresionismo crítico que solo puede decir de un poema me gusta o no me gusta, me llega o no me llega. Son herramientas que yo misma usé y uso cuando doy talleres o seminarios sobre poesía y que a su vez están unidas de manera indisociable con mi escritura en el terreno específico de la poesía. Esa praxis de escritura me fue dando apoyos insustituibles para la elaboración de estas ideas. A eso se le suma claro está, el gusto por la lectura de poesía que viene desde muy joven y una formación en el campo de las Letras que me ayudó a sistematizar, entre otras cosas.

La escritura de poesía y la escritura de ensayo son dos cosas diferentes para mí si bien interactúan. Creo que el ensayo me da capacidad de reflexión para la poesía, aunque ese no sea en mis poemas el punto de partida, y la poesía le da al ensayo la posibilidad de desbordarse, de ir más allá de las exigencias académicas que suelen volverlo pesado de leer.

E: ¿Cómo se encuentra la poesía actualmente? ¿Cómo ves su movimiento, su producción, su lectura?

AG: La poesía sigue siendo en la Argentina un circuito de gran vitalidad, con un poder de intercambio y de circulación admirables si se tiene en cuenta que se edita en pequeños o medianos sellos, en general. El desafío sigue siendo llegar a un mayor círculo de lectores pero yo noto signos muy favorables en relación con la lectura de poesía. Creo que hay lectores interesados en leer poesía al que le cuesta llegar al encuentro de aquellos libros que pueden convertirse en significativos en su experiencia de lectura. En este punto son importantes los espacios mediatizadores, la enseñanza de poesía en las escuelas y las instituciones educativas de todo nivel, los talleres de lectura, la recomendación de un librero o de otros lectores. Me parece que esos espacios facilitadores se han ido y se siguen ampliando.

Libros relacionados

¿Qué hace que un texto se transforme en clásico?, sin dudas, entre las respuestas posibles, podemos decir: la vigencia de sus ideas. En todos estos años La doble voz se fue transformando en un libro de consulta obligada para leer la producción poética desde una perspectiva de género. Al decir de...