Pintó Leer

La colección Pintó Leer está pensada principalmente para ayudar en el colegio secundario, no sólo a los alumnos menos inclinados a la lectura, sino también a los profesores, ofreciéndoles un libro clásico a un precio razonable; un material de calidad que resuelva la presentación de textos fundamentales pero de difícil comprensión. Más allá de esto, la colección apunta a llenar en las currículas de asignaturas como Lengua y Literatura el hueco que existe entre las ediciones descuidadas, sin ningún tipo de aparato útil y verdaderamente pensado para el lector no asiduo, y las versiones eruditas que nada le aportan a quien quiere iniciarse en textos que sabe tan imprescindibles como dificultosos. Cada libro incluye un prólogo en el que se explica brevemente su relevancia y cuál es la ventaja de leerlo en esta versión.

Desde el truco hasta los vendedores chantas, pasando por el psicoanálisis y su propia infancia, Filloy indaga en estos cuentos el idioma y el ser de quienes fueron sus compatriotas. Para afrontar su vocabulario, célebre por su amplitud y exquisitez, los textos traen un nutrido glosario con la explicación concisa de esas palabras raras y audaces que tanto le gustaba usar a este escritor no menos raro y audaz.

Pintó leer el Quijote, pero es muy largo. Así que acá van sus mejores aventuras. La de los molinos de viento incluida, obvio. Pero hay muchas otras que son igual de graciosas y delirantes. Lo más divertido sigue siendo cómo están contadas. Por eso en esta edición vas a encontrar el texto original, con unas pocas aclaraciones donde haga falta.
El Quijote es el mejor libro jamás escrito sobre la tierra. ¿En serio que vas a seguir sin leerlo?

¿Tenés que leer "El matadero" y te querés matar? Pará, rescatate. En esta edición vas a encontrar explicado todo, pero todo todo. Y no en letra chiquita al final de la página, sino bien visible al lado. Para que sea fácil de buscar y no se te escape nada. Explicaciones con onda, además. Porque sólo el que entiende puede también disfrutar.
Este es el primer cuento de la literatura argentina. Muestra cómo era este país en sus inicios, y tal vez hoy también. Pintó leerlo.